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REsiliencia

Humo

Humo de incendios y aire irrespirable

El humo llega a cientos de kilómetros del fuego. Cómo reducir lo que respirás, adentro y afuera.

Revisado
2026-08-18
Versión
v1.52.1
Dónde aplica
Global para la parte sanitaria; la habitación de aire más limpio proviene de un organismo de Estados Unidos
Situación
humo
Momento
0-72h, 1-4 semanas
AHORA
  1. Metete adentro y cerrá puertas y ventanas.
  2. Poné el aire acondicionado en recirculación o cerrá su toma de aire exterior.
  3. Apagá todo lo que genere humo adentro: velas, sahumerios, cocina a leña, frituras, aerosoles, cigarrillos.
  4. Elegí un ambiente y concentrate ahí. Si tenés purificador, ponelo en ese ambiente.

Qué estás respirando

El humo de incendios contiene material particulado —PM10, PM2,5 y partículas ultrafinas—, gases contaminantes como el ozono y metales tóxicos como el plomo. Alrededor del 90 % de las partículas miden 2,5 micrómetros o menos.

Eso es lo que se llama PM2,5: partículas de 2,5 micras o menos, unas treinta veces más finas que un cabello. Son tan chicas que la nariz no las filtra, llegan al fondo del pulmón y pueden pasar al torrente sanguíneo, con efectos cardiovasculares y respiratorios.

Por eso el humo importa aunque el fuego esté lejos. Perjudica la calidad del aire y la salud en zonas muy alejadas del incendio: no hace falta ver las llamas ni oler fuerte a quemado para estar expuesto.

Como referencia de salud, la OMS recomienda no superar 15 µg/m³ de PM2,5 en 24 horas y 5 µg/m³ como promedio anual. Durante un episodio de humo se superan muchas veces. Son valores guía de salud, no umbrales de emergencia.

Quiénes están más expuestos

  • Personas con enfermedad respiratoria (asma, EPOC) o cardiovascular
  • Niños y lactantes — respiran más aire por kilo de peso y sus pulmones se están formando
  • Personas mayores
  • Embarazadas
  • Quienes trabajan al aire libre
  • Y también pesan la vivienda, el trabajo y el acceso a la salud

Qué hacer

Adentro

Armá una habitación de aire más limpio. Es lo más efectivo que podés hacer sin comprar nada caro:

  1. Elegí un ambiente que se pueda cerrar y en el que puedan estar todos. Si tiene baño propio, mejor, porque se puede quedar cerrado muchas horas.
  2. Puertas y ventanas cerradas. Sellá las filtraciones más obvias con toallas o burletes. Ver Aislar con lo que hay.
  3. Aire acondicionado o climatización en recirculación, con la toma de aire exterior cerrada. Si no tiene esa opción, apagalo.
  4. Nada que genere partículas adentro: no fumar ni vapear, no usar cocina o estufa (calefactor) de gas, garrafa (cilindro o bombona de gas) o leña, no freír ni gratinar, no aerosoles ni ambientadores, no velas ni sahumerios, no barrer ni aspirar en seco (levanta lo que se depositó).
  5. Purificador portátil en ese ambiente, si tenés.
  6. Limpiá en húmedo, con trapo, no con escoba.

Ventilar: cuando el aire de afuera mejora, ventilá para renovar. Mientras el humo esté espeso, no.

Afuera

  • Reducí la actividad al aire libre, sobre todo el ejercicio: al esforzarte respirás mucho más aire y más profundo.
  • Si hay un índice oficial de calidad del aire en tu ciudad, usalo para decidir.
  • Postergá lo postergable.

Qué NO hacer

NUNCA
  • No estés al aire libre más de lo necesario durante el episodio.
  • No prendas velas, sahumerios ni la cocina a leña para "tapar el olor": agregás partículas.
  • No aspires ni barras en seco.
  • No uses "purificadores de ozono" ni ionizadores que generen ozono. Se venden como solución para el humo y no lo son: el ozono es un irritante respiratorio y las autoridades sanitarias desaconsejan su uso en ambientes ocupados.
  • No supongas que estás a salvo porque el fuego está lejos.

Niños, mayores, personas con enfermedad crónica

  • Ellos primero en la habitación de aire más limpio.
  • Bebés: no hay respiradores que sellen en una cara chica. La única protección real es el ambiente.
  • Personas mayores que viven solas: llamalas. Ver Personas vulnerables.
  • Que nadie fume adentro.

Mascotas

También les afecta, y no pueden decirlo. Adentro, con agua fresca, sin paseos largos. Tos, secreción ocular o nasal, letargo o dificultad respiratoria: veterinario. Las aves son especialmente sensibles al aire contaminado.

Después

  • Ventilá bien cuando el aire exterior mejore.
  • Limpiá en húmedo las superficies donde se depositó ceniza y hollín. Guantes y respirador si hay mucho.
  • Cambiá los filtros del purificador y del aire acondicionado.
  • Lavá la ropa que quedó impregnada.
  • Descartá alimentos que quedaron expuestos y sin envase.
  • Si los síntomas siguen días después, consultá.

Checklist

  • Definir qué ambiente de la casa sería la habitación de aire más limpio
  • Verificar si el aire acondicionado tiene modo recirculación
  • Identificar el índice oficial de calidad del aire de tu zona, si existe
  • Llamar a las personas mayores que viven solas durante el episodio

Qué no cubre

  • No dice qué barbijo o respirador usar: esa parte espera revisión médica
  • No explica cómo armar un filtro casero: esa parte espera revisión técnica
  • No da criterios para decidir cuándo un síntoma es urgente
  • No dice cuándo evacuar: eso lo indica la autoridad local
  • No reemplaza un medidor de calidad del aire

Guardala para cuando no haya internet

Esta guía, y todas las de Humo, en un solo archivo.

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