Humo de incendios y aire irrespirable
El humo llega a cientos de kilómetros del fuego. Cómo reducir lo que respirás, adentro y afuera.
- Metete adentro y cerrá puertas y ventanas.
- Poné el aire acondicionado en recirculación o cerrá su toma de aire exterior.
- Apagá todo lo que genere humo adentro: velas, sahumerios, cocina a leña, frituras, aerosoles, cigarrillos.
- Elegí un ambiente y concentrate ahí. Si tenés purificador, ponelo en ese ambiente.
Qué estás respirando
El humo de incendios contiene material particulado —PM10, PM2,5 y partículas ultrafinas—, gases contaminantes como el ozono y metales tóxicos como el plomo. Alrededor del 90 % de las partículas miden 2,5 micrómetros o menos.
Eso es lo que se llama PM2,5: partículas de 2,5 micras o menos, unas treinta veces más finas que un cabello. Son tan chicas que la nariz no las filtra, llegan al fondo del pulmón y pueden pasar al torrente sanguíneo, con efectos cardiovasculares y respiratorios.
Por eso el humo importa aunque el fuego esté lejos. Perjudica la calidad del aire y la salud en zonas muy alejadas del incendio: no hace falta ver las llamas ni oler fuerte a quemado para estar expuesto.
Como referencia de salud, la OMS recomienda no superar 15 µg/m³ de PM2,5 en 24 horas y 5 µg/m³ como promedio anual. Durante un episodio de humo se superan muchas veces. Son valores guía de salud, no umbrales de emergencia.
Quiénes están más expuestos
- Personas con enfermedad respiratoria (asma, EPOC) o cardiovascular
- Niños y lactantes — respiran más aire por kilo de peso y sus pulmones se están formando
- Personas mayores
- Embarazadas
- Quienes trabajan al aire libre
- Y también pesan la vivienda, el trabajo y el acceso a la salud
Qué hacer
Adentro
Armá una habitación de aire más limpio. Es lo más efectivo que podés hacer sin comprar nada caro:
- Elegí un ambiente que se pueda cerrar y en el que puedan estar todos. Si tiene baño propio, mejor, porque se puede quedar cerrado muchas horas.
- Puertas y ventanas cerradas. Sellá las filtraciones más obvias con toallas o burletes. Ver Aislar con lo que hay.
- Aire acondicionado o climatización en recirculación, con la toma de aire exterior cerrada. Si no tiene esa opción, apagalo.
- Nada que genere partículas adentro: no fumar ni vapear, no usar cocina o estufa (calefactor) de gas, garrafa (cilindro o bombona de gas) o leña, no freír ni gratinar, no aerosoles ni ambientadores, no velas ni sahumerios, no barrer ni aspirar en seco (levanta lo que se depositó).
- Purificador portátil en ese ambiente, si tenés.
- Limpiá en húmedo, con trapo, no con escoba.
Ventilar: cuando el aire de afuera mejora, ventilá para renovar. Mientras el humo esté espeso, no.
Afuera
- Reducí la actividad al aire libre, sobre todo el ejercicio: al esforzarte respirás mucho más aire y más profundo.
- Si hay un índice oficial de calidad del aire en tu ciudad, usalo para decidir.
- Postergá lo postergable.
Qué NO hacer
- No estés al aire libre más de lo necesario durante el episodio.
- No prendas velas, sahumerios ni la cocina a leña para "tapar el olor": agregás partículas.
- No aspires ni barras en seco.
- No uses "purificadores de ozono" ni ionizadores que generen ozono. Se venden como solución para el humo y no lo son: el ozono es un irritante respiratorio y las autoridades sanitarias desaconsejan su uso en ambientes ocupados.
- No supongas que estás a salvo porque el fuego está lejos.
Niños, mayores, personas con enfermedad crónica
- Ellos primero en la habitación de aire más limpio.
- Bebés: no hay respiradores que sellen en una cara chica. La única protección real es el ambiente.
- Personas mayores que viven solas: llamalas. Ver Personas vulnerables.
- Que nadie fume adentro.
Mascotas
También les afecta, y no pueden decirlo. Adentro, con agua fresca, sin paseos largos. Tos, secreción ocular o nasal, letargo o dificultad respiratoria: veterinario. Las aves son especialmente sensibles al aire contaminado.
Después
- Ventilá bien cuando el aire exterior mejore.
- Limpiá en húmedo las superficies donde se depositó ceniza y hollín. Guantes y respirador si hay mucho.
- Cambiá los filtros del purificador y del aire acondicionado.
- Lavá la ropa que quedó impregnada.
- Descartá alimentos que quedaron expuestos y sin envase.
- Si los síntomas siguen días después, consultá.
Checklist
- Definir qué ambiente de la casa sería la habitación de aire más limpio
- Verificar si el aire acondicionado tiene modo recirculación
- Identificar el índice oficial de calidad del aire de tu zona, si existe
- Llamar a las personas mayores que viven solas durante el episodio
Qué no cubre
- No dice qué barbijo o respirador usar: esa parte espera revisión médica
- No explica cómo armar un filtro casero: esa parte espera revisión técnica
- No da criterios para decidir cuándo un síntoma es urgente
- No dice cuándo evacuar: eso lo indica la autoridad local
- No reemplaza un medidor de calidad del aire
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